miércoles, 21 de febrero de 2024
domingo, 4 de febrero de 2024
Letras Viperinas
Miren ustedes este titular, que es de ahora.
jueves, 11 de enero de 2024
Letras Viperinas: Relato pirata
Por
supuesto que lo que les voy a contar es totalmente irreal, no ocurrió
nunca, es fruto de la calenturienta imaginación del que lo ha
escrito, ¿o no?.
DIPUTADA: Feijooooo, Feijoo, que tiene que votar que no.
FEIJOOOOO: ¿Seguro?
DIPUTADA: Que sí hombre, que yo estoy enterada.
FEIJOOOOO: Ah, vale. Entonces le daré al votón del no.
PRESIDENTA: Señor Feijooooo, ¿va a votar o no?
FEIJOOOOO: Nooo. Digo que voy a votar no.
DIPUTADA: Eso es, tenemos que votar no.
FEIJOOOOO: ¿Lo mismo que Podemos?
DIPUTADA: No, los de Podemos son los que van a votar lo mismo que nosotros.
FEIJOOOOO: Jolín, que lio. ¡Quién lo iba a decir, votan lo mismo que nosotros?
PODEMA: Yo no he votado lo mismo que ustedes. No, no y no. Nosotras votamos antes. ¡Que te enteres!
PRESIDENTA: ¿Y los de Junts?
JUNTS: ¡Que me meooooooooooo!.
PRESIDENTA: ¿Todos juntitos a mear?
PRESIPEDRO: Déjalos, dejalos mear tranquilos, mujer.
JUNTS: Ahora venimos.
PRESIDENTA: ¡A votarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!.
El Pirata
miércoles, 10 de enero de 2024
sábado, 6 de enero de 2024
Cada día más gilis...
Si todos los días ellos bendicen continuamente a Mentirosos, Ladrones, Asesinos, Falsos, Maltratadores, Dictadores.
sábado, 30 de diciembre de 2023
Cada día más Gili
Se entiende.
jueves, 28 de diciembre de 2023
Cada día más Gilis
Lo mismo es que como lo ha dicho el día de los Inocentes....
martes, 26 de diciembre de 2023
jueves, 21 de diciembre de 2023
miércoles, 20 de diciembre de 2023
jueves, 23 de noviembre de 2023
jueves, 27 de julio de 2023
El Mecanismo Electoral
Ayer
se supo que una de las empresas que están imputadas en la operación Lezo es la
empresa tecnológica Indra, que ni se a que se dedica, ni me importa un
pimiento, y si el juez Eloy Velasco ve algún delito, pues adelante con la
investigación, que si han dado dinero a cambio de favores es lo mejor que puede
hacer la justicia, investigar.viernes, 24 de febrero de 2023
De banderas
De verdad, entro en las redes sociales y que cantidad de “mamaostias” me encuentro. Entre los que quieren y los que no quieren banderas.
Me ponen de los nervios tanto los que las quitan
porque les molesta, con supina gilipollez, porque algunos hasta
cobran de lo que representa esa bandera, como los que las tienen
hasta en el cabecero de la cama cuando se acuestan con su pareja o
cuando escriben una entrada en una red tienen que poner doce, como si
los que no las ponemos fueramos malos, malísimos.
¿No se han
dado cuenta esos gilis, unos y otros, que lo importantes son las
PERSONAS? Y que las banderas solo sirven para identificar a un
pueblo, un estado o un país, pero nada mas.
martes, 7 de febrero de 2023
La entrevista a Tamames
Leo que Vox querría proponer a Ramón Tamames como candidato a presidente del Gobierno de España y recuerdo una anécdota que me paso con este señor, y que quiero contar.
En los años ochenta, no recuerdo exactamente, tuve una experiencia con el señor Tamames que me desagradó muchísimo.
Yo en esa época era corresponsal del Diario de Cádiz en Sanlúcar de Barrameda. Era el mes de agosto y me encontraba en uno de los bares de la plaza del Cabildo tomando una cerveza.
De pronto se acerca un amigo, que además en esa época era concejal del PP, o puede que de AP, y me dice: En ese bar está Ramón Tamames con los de la Casa de Arizón. La Casa Arizón era una casa de cargadores de Indias, que estaba catalogada BIP, y que había comprado la empresa de señor Tamames, DAINURSA.
Sin pensármelo dos veces me acerqué al bar donde estaba, salude a todos y le pregunte si podía hacerle una entrevista.
- ¡Señor Barba, ponga la grabadora!
La entrevista que me dio era que él me decía esa frase, yo ponía la grabadora y Tamames soltaba:
- Señor Barba, la señora Julia Hidalgo es una impresentable.
Julia Hidalgo era concejal de Izquierda Unida en Sanlúcar, mujer de Willy Meyer y madre de Amanda Meyer.
Cuando yo apretaba la grabadora soltaba una retahíla de improperios, según le parecía.
Uno de los que le acompañaba me dice bajito:
- No se como te está dando la entrevista, porque él nunca habla con la prensa. Le has caído en gracia.
Yo creo que yo no le había caído en gracia, sino lo que le había caído en gracia eran las muchas copas de manzanilla que ya llevaba encima. O lo mismo influyó las muletas y el pobrecito, no se.
Ya había hecho que me sentara en la mesa y de vez en cuando me decía:
- Beba usted, señor Barba.
Mi truco era que yo había cambiado la manzanilla por agua, que me echaba en la copa como si fuese vino, pero vamos, que él tampoco se daba cuenta, que no estaba como para mirarme…
- Sr. Barba, ponga la grabadora...la señora Hidalgo es una….
Eran como las tres de la tarde, cuando Ramón Tamames desapareció. ¿Donde esta Tamames?. ¿Donde está Tamames?
Pues el Señor Tamames, en el mes de agosto, a las tres de la tarde y en Sanlúcar de Barrameda estaba tirado en uno de los bancos de la Plaza del Cabildo, sin zapatos y a todo lo largo. Yo intentando llamar al fotógrafo del Diario de Cádiz, pero en aquellos años no estaban los móviles tan extendidos. Una pena…
Mientras yo estaba con los otros y le pregunté a los acompañantes la razón de la visita, y me dijeron que iba a cruzar a Doñana, que había quedado con alguna persona para que le explicara, porque tenía que dar una charla en Madrid.
Habría pasado una hora cuando Tamames aparece de nuevo.
- ¡Vamos a llamar a Consuelo!.
Consuelo era una señora mayor, que era una de las propietarias que le había vendido la casa Arizón.
Yo la verdad es que me descompuse. Me parecía una barbaridad llamar a esa hora de la tarde, con la calor a esa señora, para nada, simplemente porque “era muy graciosa”.
Como ya estaba hasta las narices, como cada vez que me decía abra el micrófono era para meterse con la concejala, pero no contestaba a nada, decidí que ya era hora de estar en mi casa y al Señor Tamames que lo zurzan.
El día siguiente pregunté al concejal del PP o de AP, que ya ni lo se, que como había terminado la historia y me dijo que con borrachera y todo se fueron a coger la barcaza que tenía que cruzarles a la otra banda, Doñana, y cuando llegaron lo que hizo fue quitarse la ropa y bañarse en pelotas en la playa del coto.
Ah, y ya no habló con nadie. Cogió otra vez la barcaza y se vino para Sanlúcar, así que imagino que se inventaría los datos que le tenía que dar el técnico.
Y esta es mi historia con el señor don Ramón Tamames.
Nota: El banco redondo de piedra de la Plaza del Cabildo era donde estaba acostado el Sr. Tamames en el mes de agosto y a las tres o cuatro de la tarde.


















